La queratosis es un término médico que describe un engrosamiento anormal de la capa más superficial de la piel. Este fenómeno ocurre en la epidermis, donde se produce un exceso de queratina, la proteína encargada de protegernos.
Es fundamental entender que no siempre implica gravedad, pero sí requiere atención profesional. En Dermatoclinic, atendemos a diario pacientes preocupados por placas ásperas que cambian con el tiempo.
Diferenciar una lesión benigna de una que requiere tratamiento es clave para tu salud. Por eso, comprender qué es la queratosis te permitirá consultar a tiempo y evitar complicaciones futuras.
Cómo detectar una queratosis y cuándo alarmarse
Generalmente, la queratosis se presenta como una mancha o placa ligeramente elevada. Su superficie suele ser áspera al tacto o descamativa, con colores que van del rojizo al marrón oscuro.
Las zonas más afectadas suelen ser el rostro, las manos y el escote. Estas áreas son las que reciben mayor exposición solar a lo largo de los años.
Un signo de alerta importante es el cambio progresivo en la lesión. Si notas que aumenta de tamaño, cambia de color o sangra, debes acudir a consulta de inmediato. La exploración con dermatoscopia nos permite analizar la estructura sin necesidad inicial de biopsia.
Tipos de queratosis: de la benignidad al riesgo solar
Existen varias formas de esta afección y cada una necesita un enfoque distinto.
Por un lado, la queratosis seborreica es la más común en adultos y es completamente benigna. Suele tener un aspecto verrugoso y no está relacionada con el cáncer de piel.
Por el contrario, la queratosis actínica se asocia al daño solar crónico. Se manifiesta como una placa rojiza y áspera, y se considera una lesión precancerosa. Si no se trata adecuadamente, puede evolucionar hacia un carcinoma escamoso.
Finalmente, la queratosis pilaris afecta a brazos y muslos con pequeños «granitos» ásperos. Esta variante se relaciona con alteraciones en el folículo piloso y no tiene carácter maligno.
Tratamientos avanzados según el diagnóstico médico
El tratamiento de la queratosis depende siempre del diagnóstico preciso realizado por el dermatólogo. Para las lesiones seborreicas, si existe molestia estética, podemos eliminarlas mediante crioterapia, láser o curetaje.
En el caso de la variante actínica, el tratamiento es obligatorio y activo. Las opciones incluyen nitrógeno líquido, terapias tópicas específicas o tratamientos de campo como la terapia fotodinámica.
El uso del láser dermatológico permite tratar lesiones superficiales con una precisión extraordinaria. La elección dependerá siempre de la extensión, el número de lesiones y el estado general de tu piel.
La importancia de acudir a una clínica dermatológica especializada
No todas las manchas en la piel son peligrosas, pero cualquier cambio merece una revisión experta.
En este sentido, detectar la queratosis actínica en fases tempranas es la mejor forma de prevenir problemas mayores.
En Dermatoclinic utilizamos tecnología como la dermatoscopia digital para ofrecer rigor científico. El seguimiento periódico es vital, especialmente si tienes piel clara o antecedentes de exposición solar intensa.
Recuerda que la queratosis no siempre es grave, pero una valoración profesional te dará la tranquilidad necesaria. Cuidar tu piel hoy es la mejor inversión para proteger tu salud cutánea mañana.
Si quieres valorar una posible queratosis o simplemente mejorar la textura de tu cutis, nuestro equipo médico está aquí para ayudarte. Pide tu cita y buscaremos juntos la solución más adecuada para ti.
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